Guía de Cuidado Diario: Cómo Preparar tu Piel Antes de una Sesión de Fototerapia
Para maximizar la refracción fotónica y garantizar que la densidad lumínica penetre sin barreras en el tejido, la preparación de la piel resulta fundamental. Un protocolo adecuado marca la diferencia entre una sesión convencional y una de nivel profesional.
Paso 1: La higiene previa (La regla del lienzo limpio)
Antes de iniciar tu sesión, es imprescindible retirar todo rastro de maquillaje, filtros solares y exceso de sebo.
Utiliza un limpiador suave y aclarable con agua.
Evita el uso de aceites faciales o bálsamos densos antes del tratamiento: Las sustancias oleosas crean una película sobre la piel que actúa como un prisma, rebotando los fotones de luz e impidiendo su correcta penetración.
Paso 2: La piel desnuda
La luz LED debe aplicarse sobre la piel completamente seca. No apliques sueros pesados ni cremas antes de encender tu máscara, a menos que se trate de formulaciones acuosas específicas diseñadas para fototerapia.
Paso 3: El ritual posterior (Potenciación de activos)
Inmediatamente después de finalizar los 25 minutos de protocolo, tus células se encuentran en un estado de hiperactividad biológica y receptividad máxima. Este es el momento idóneo para aplicar tus tratamientos tópicos habituales:
Sueros de ácido hialurónico de peso molecular variado.
Factores de crecimiento y péptidos estructurantes.
Cremas nutritivas para sellar la hidratación.